martes, 12 de junio de 2018

Atlanta Hawks - Dominique Wilkins




Hay muchas razones por las que te puede sonar una camiseta, si os preguntaran a qué equipos asociaríais una cami si habláramos de mates, la cosa andaría entre la de Raptors en el 2000 y ésta. Y es que es imposible no asociar a Wilkins (o Spud Webb) a esta preciosidad que vistieron los Hawks entre el 83 y el 92, y que tienen retirada en lo alto del Phillips Arena. Tras dejar atrás el verde y azul de la época Maravich, decidieron volver a sus orígenes rojiblancos añadiendo pequeños detalles dorados, además de cruzar el nombre (en plan Juver Murcia) en diagonal a lo largo del pecho. Tal fue su éxito, que en 2015 con motivo del homenaje que recibió Nique y en el que se descubrió una estatua en la entrada del pabellón, recuperaron las camisetas durante un partido de liga regular en 2015, aunque la verdadera reedición la mostró Josh Smith en el concurso de mates del 2005. La camiseta se usaba para los partidos como visitantes, aunque con las últimas reediciones también se popularizó con los colores invertidos para poder usarla como local.

Nadie pondría en duda que no hay nada más bonito que ganar el mayor título continental en tu ciudad natal, a menos que te llames Dominique Wilkins y seas una superestrella NBA nacida en París, ciudad en la que ganaste una Euroliga en las postrimerías de tu carrera, pero sin llegar nunca a disputar una semifinal de conferencia. Del viejo continente se llevó, además de varios títulos y una mala relación con Boza Maljkovic, una gran afición a los vinos que nació tras su etapa en Bolonia (que tampoco le debe traer buenos recuerdos gracias a Danilovic) hasta el punto de tener su propia marca de mosto. Sin embargo su legado va mucho más allá del palmarés (estilo Vince Carter) porque se le considera un precursor del arte del mate, apodado Human Highlight Film, hizo la mejor publicidad posible a la camiseta gracias a sus espectaculares duelos con Jordan en los concurso de mates del All Star: cinco participaciones y dos títulos. Finalizó su carrera entre la NBA y Europa (más un oro con el Dream Team II), y curiosamente compartiendo equipo con su hermano Gerald.

lunes, 21 de mayo de 2018

Retabet Bilbao - Alex Mumbrú


No son buenos tiempos para la afición bilbaína, así que vamos a retroceder una temporada atrás, hasta la 2016-17. Se acababa de renovar por tres años el acuerdo con la firma transalpina Errea, que tras ser los pioneros en implementar la manga corta en la equipación de juego, introdujo por primera vez las rayas verticales con tonalidades grises en el uniforme de los hombres de negro. El encargado de descubrir el diseño a la afición durante la presentación de la Liga Endesa fue Iñaki López, presentador de La Sexta, sin embargo, poco duró ese modelo ya que una vez comenzada la temporada, Retabet (que también patrocinaba a Gipuzkoa Basket) reemplazó a Dominion como patrocinador principal y pasó a ocupar exclusivamente el centro de la camiseta. Aunque no es la primera vez que ven este cambio en Miribilla, pero sí que esperan que sea el último puesto que la casa de apuestas firmó por una de duración de siete años para garantizar una estabilidad económica al club.

Poco a poco nos van dejando los integrantes de aquella selección que en 2006 conquistó el mundo en Japón. Alex Mumbrú se retira como uno de los mejores aleros que ha pasado por el panorama nacional, su nombre es ya uno de los fijos en las principales categorías estadísticas de la ACB. Salido de la cantera del SESE, ha desarrollado su carrera entre Penya, Madrid y Bilbao, dejando huella en todas las plazas, especialmente Miribilla donde se convirtió en capitán, líder del vestuario e ídolo de la afición. Y no es para menos, ya que es el jugador que más veces ha vestido la elástica bilbaína, lo que en principio iban a ser un par de años ha durado lo suficiente como para que sus hijos nazcan allí y hablen euskera. Desde el club se le quiso rendir tributo y se lanzó una camiseta homenaje (que además tiene fines benéficos en favor de la FEDER). Su próximo paso son los banquillos (curiosamente cursó junto a su actual entrenador, Jaka Lakovic) y quién sabe si comenzará su etapa de entrenador donde terminó su carrera como jugador.







jueves, 17 de mayo de 2018

Los Angeles Lakers - Luke Walton


Estamos probablemente ante la camiseta más conocida del mundo de la canasta, popularizada por la etapa de la fiebreamarilla con Kobe-Shaq y la consecución del Three-peat para los angelinos. Ayuda que desde los años 60, cuando desecharon el azul originario de Minneapolis y adoptaron el oro y púrpura, no hayan variado apenas el diseño hasta la actualidad. Y es que concretamente desde 1999 la camiseta apenas ha sufrido algún retoque (a pesar de haber sobrevivido a los cambios de compañía: Nike, Reebok, Adidas y Nike otra vez), las diferencias más significativas con su predecesora fueron la inclusión de las franjas laterales de color púrpura y la introducción del cuello "wishbone", que sería exclusivo de los amarillos en aquel curso. Como curiosidad, la camiseta se usaba como uniforme local, y digo curiosidad porque todos los equipos usaban el blanco como local excepto los Lakers que no dispusieron de ese color hasta el 2003, y tan solo para los partidos de los domingos.

De entrada ya es difícil que no te guste el baloncesto, pero si además tu padre ha sido una superestrella de la NBA y te llamas Luke por otra gran figura como Maurice Lucas (excompañero de Bill Walton en Portland), pues difícilmente vas a escapar al embrujo del balón naranja. Luke Walton es ese tipo de jugador que cuando lo veías en acción sabías que terminaría dirigiendo algún banquillo en el futuro, no destacaba físicamente ni tenía un tiro infalible, sin embargo poseía un gran conocimiento del juego, gran visión desde el poste y capacidad para leer los partidos. De su etapa Laker se llevó dos anillos, grandes anécdotas y la oportunidad de ser el rookie personal de Karl Malone, pero sobre todo conocimientos para su futuro puesto como head coach de la mano de Phil Jackson. Tan claro tenía su deriva hacia la dirección que mientras otros aprovecharon el Lockout para jugar en Europa o entrenar su juego, Luke se inició como asistente en la Universidad de Memphis hasta la reanudación de la liga.




martes, 15 de mayo de 2018

Porto - Albert Fontet


Lo bueno de viajar es que puedes hacerte con camis que son bastante difíciles de conseguir, así que de Porto me vine con la zamarra de los Dragoes azules. Pertenece exactamente a la temporada 2015-16, recién ascendidos tras dos años ganando el título en segunda, consiguieron derrotar a Benfinca en la final y lograr su doceavo título nacional. La sección goza de una gran reputación en el país vecino ya que fue uno de los pioneros a nivel de clubs, aunque a pesar de su larga tradición tuvieron un breve impasse en su trayectoria: tras caer derrotados por Benfica en 2012 se decidió no seguir en la máxima división lusa y competir en tercera, un paso atrás para un equipo que competía al máximo nivel desde 1926. En cuanto a colores, escogieron el blanquiazul de la matriz futbolera, colores identificados con la antigua bandera portuguesa y que se adoptaron en detrimento del blanco y verde que vestían a la ciudad de Porto, no por ofender sino para representar internacionalmente a todo el pueblo portugués.

Albert Fontet, actual jugador del Huesca, es uno de esos jugadores que cimenta su carrera ladrillo a ladrillo en ligas LEB, un currante que se ha valido de su altura para ser el baluarte defensivo de varios equipos. Nacido en Alcanar, se formó en las canteras Valencia Basket y Barça (donde pudo compartir vestuario puntualmente con su ídolo Juan Carlos Navarro), tras el paso por ambos filiales se forjó en LEB y finalmente consiguió pasaporte para ACB de la mano de Abós. Debe ser Zaragoza una de sus ciudades fetiches, llegó a ser capitán del equipo caista, ganó el oro europeo con la selección junior en esa ciudad, y ahora militante del Huesca en LEB. Además de su carrera baloncestística, Fontet también es componente del equipo que gestiona GameOn, un proyecto que consiste en asesorar a deportistas profesionales en temas paralelos a su carrera deportiva tales como formación académica, fiscalidad o coaching deportivo.

jueves, 15 de marzo de 2018

Baskonia - Rafa Luz


No, no me he vuelto coleccionista furgolero, de momento, aunque os parezca ver una camiseta del Alavés sin mangas. Alavés y Baskonia pertenecen al mismo grupo por lo que decidieron intercambiar sus colores durante un partido oficial (Baskonia dos, ante Obra y Valencia), la iniciativa "Nuestra ciudad, nuestros equipos" sirvió además para que los baskonistas homenajearan al Alavés por su clasificación para la final de la Copa. Kelme sería la firma que vestiría a los vitorianos en la temporada 2016-17 tras romper estos con los daneses de Hummel, previo pago de los primeros a los segundos para romper el contrato con el club. Así que Kelme demostró apostar fuerte por el marketing y decidió hacer una serie limitada de la edición alavesista para convertirla en una pieza de coleccionista. Ésta que veis, es más limitada aún, tanto que es la única que vistió Rafa durante esos partidos, y es que el Baskonia tiene como norma subastar sus equipaciones oficiales en favor de causas benéficas, estos beneficios en concreto fueron a parar al deporte base local.

Rafa luz es un base con doble nacionalidad hispano brasileña, internacional por la selección carioca pero siendo cupo ACB. Compitiendo en España desde categoría junior donde lo vi llegar a la final del Torneo de Hospi (junto a otro brasileño como Lima), tras debutar con el primer equipo fue a parar a Obradoiro, donde creció profesionalmente hasta el punto de que cuando llegó la hora de marchar era el capitán del equipo con 23 años y máximo asistente  del club. Posteriormente fichado por uno de los grandes de su país natal, el Flamengo, allí ganó la liga (además de un concurso de habilidades en el All Star) y se consolidó como uno de los mejores bases nacionales, su temporada le valió para lograr un billete a los JJOO de 2016 con la selección, había sido internacional varias veces pero sin llegar a una gran competición. Por tradición familiar no podía faltar a la cita con su país, pues tres hermanas suyas llegaron a competir con Brasil a nivel internacional en grandes torneos.