lunes, 12 de noviembre de 2018

Hemofarm Vrsac - Darko Milicic

Segundo capítulo de invitados al blog, hoy a los mandos os presento a Fulgenio Panduro. Como el dueño de este blog, Fulgencio es un apasionado del mundo de la canasta y el coleccionismo de camisetas, hasta el punto de haber aparecido en el diario Ultima Hora. Más de 120 camisetas en su armario (y sumando), es un referente en su especialidad, las camis madridistas.


Bueno, esta es una entrada atípica en el blog ya que quien la escribe no es David, si no un servidor, mi nombre es Fulgencio y comparto la misma pasión coleccionista. Así que emulando las películas de superhéroes vamos a hacer un Crossover que espero que no sea el último.

Después de las presentaciones toca hablar de nuestro protagonista, bien es sabido por quienes me conocen, mi gusto por esos jugadores "malditos" o menos "mainstream" aunque el caso de Darko Milicic es algo aparte, el hombre que pudo reinar y acabó dando tumbos como un pollo sin cabeza podría ser una buena frase que le defina.

Corre el año 2003 y el efecto Gasol y Nowitzki está en plena efervescencia en la liga americana como atestigua el sorteo del Draft 2002, donde en el pick 5 es seleccionado el georgiano Nikoloz Tskitishvili, aunque en el descargo de los inocentes Nuggets podría decirse que no era un draft de gran calidad para justificar esa alta elección (Jiri Welsch os saluda desde el pick 16), el del año siguiente era todo lo contrario con un hype descomunal por la presencia de Lebron, Carmelo, Wade, Bosh, etc... y donde solo the Chosen One quedó por delante.

Allá por el mes de Enero/Febrero salta la noticia de que hay un chico jugando en Hemofarm Vrsac que va a ser "The Next Big Thing", 7 pies y 110 kg de músculo en un cuerpo moldeable que puede pasar y tirar, no en vano ya que con 17 añitos era capaz de promediar casi 10 puntos y 5 rebotes en 18 minutos de juego en la YUBA league.

Se retiró a los 29 años con más anillos (campeón en 2004) que victorias profesionales en Kickboxing.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Uxue Bilbao - Nikos Zisis


En su momento ya hablé de la convulsa temporada 2011-12, hoy es turno de la siguiente , la 2012-13. Por desgracia, tampoco se presentaba tranquilo el año y acabaron vistiendo tres camisetas diferentes: la primera la de Gescrap, que en noviembre dejaba de ser el patrocinador oficial; la segunda por lo tanto estaba limpia de patrocinador y tan solo duró veinte días; y por último la de Uxue, que a finales de diciembre ocupó el vacío dejado por Gescrap. El acuerdo se suponía que iba a aportar cierta estabilidad financiera, por ello la presentación se hizo por todo lo alto, y no finalizó nada mal la temporada para los de Bizkaia al lograr la consecución del subcampeonato en Eurocup vs Lokomotiv. Sin embargo, la historia del año anterior  se repetía también este curso, Uxue dejaba de aportar las cantidades acordadas en los plazos firmados, lo que abocaba al club a impagos con jugadores y staff técnico, hasta el punto de llegar a coquetear con la desaparición de la entidad que no se consumó gracias al rescate de la Diputación de Bizkaia.

Alcanzar el subcampeonato no fue casualidad, el fichaje de Nikos Zisis tuvo mucho que ver en ello. El griego es toda una institución del baloncesto europeo, un base alto (que también se desenvuelve como escolta) que ha ganado títulos por todo el continente: desde su irrupción en el AEK con dieciséis años de la mano de Ivkovic ganando el premio a mejor jugador joven de la liga, pasando por CSKA (donde logró la ansiada Euroliga), Montepaschi, Fenerbahce o Brose. Aunque siempre un peldaño por debajo que sus compañeros de generación, nunca acabó de consagrarse como una gran estrella a nivel continental, quizás porque ni en la propia selección nacional pudo liderar al coincidir con héroes helenos como Diamantidis o Spanoulis, del que precisamente Zisis es su padrino de boda. El compartir vestuario con la mejor generación griega de la historia le ayudó en la consecución de múltiples medallas, ganándose el apodo de The Lord of the Rings.


domingo, 28 de octubre de 2018

Galatasaray - Allie Quigley


Es difícil conseguir camisetas de Galatasaray normalmente, imaginad lo que cuesta una de baloncesto femenino, obviamente esta es usada por la jugadora. Exactamente pertenece a la temporada 2017-18, no muy buena para el equipo turco ya que terminó sin saborear ningún título, algo extraño en el gran dominador de la liga turca en los últimos años y por el que han desfilado jugadoras de la talla de Alba Torrens, Diana Taurasi o Sylvia Fowles. El de la foto es uno de los muchos modelos que vistieron esa temporada, porque otra cosa no, pero el club otomano ha tenido infinidad de modelos, eso sí, siempre con una norma fija: mantener los colores originales del club. El amarillo con un toque anaranjado y el granate, ambos se los debe a su fundador Ali Semen Yen, que buscando colores para su club encontró una tienda en la que ambos se mezclaban en un material sedoso, la combinación le recordó primero a un jilguero (no estoy de broma) y después al fuego de la victoria, que les guiaría hacia el éxito.

No todos los comienzos son fáciles, Alexandria Quigley estuvo incluso a punto de dejarlo antes de lograr el éxito del que ahora goza. Allie fue una segunda ronda del draft que vagó sin pena ni gloria por la liga durante varios años, aunque eso cambió con su llegada a Chicago Sky, nativa de la ciudad del viento, allí logró afianzarse (disputó 34 partidos, los mismos que había jugado hasta entonces en cuatro años) y lograr el subcampeonato, además de un premio a la sexta mejor mujer. Premio que repetiría al año siguiente, a los que sumaría dos All Stars, y dos concursos de triples, uno de ellos la expuso a nivel mediático al batir el récord de triples (de ambos géneros). Antes de disfrutar de la fama en USA, Allie ya era una estrella en Europa, sobre todo en Hungría y Turquía, tras tres años en el país magiar consiguió la doble nacionalidad e incluso participó con la selección nacional. En el país turco obtuvo el reconocimiento a nivel club, consiguiendo todos los trofeos nacionales posibles, siendo la jugadora más valiosa en alguno de ellos.


martes, 16 de octubre de 2018

VEF Riga - Ludde Hakanson


En una época de baile de patrocinios debido a la crisis mundial, pocos equipos europeos pueden decir a día de hoy que mantienen su espónsor desde los inicios, pero VEF Riga es uno de ellos. En realidad, VEF es más como el mecenas del club, puesto que lo creó en 1958, tuvieron un parón y se refundó en 2007, desde entonces han ganado casi la mitad de las ligas. Sus colores siempre han sido el negro y el blanco, el primero para los partidos locales y el otro para los visitantes, tampoco han tenido mucha variabilidad en los diseños, en gran parte gracias a que VEF siempre ha sido el benefactor del club. La que veis en la foto pertenece concretamente a la temporada 2015-2016, uno de los años en los que tuvieron que conformarse con el subcampeonato de la liga letona, y precisamente a esa competición pertenece como se puede ver en el parche superior derecho. Como curiosidad, esta es una de las piezas que pertenece al infernal tallaje que venía aplicando Adidas los últimos años, estrechas pero larguísimas a pesar de ser una talla M. 

De Ludvig Hakanson se podría decir que es todo un veterano de 22 años, y es que con 17 años ya había debutado con la selección sueca en el Eurobasket de 2013, lo hizo anotando un triple a Spanoulis en el primer balón que tocó. Es cierto que la selección escandinava no tiene una gran tradición de basket, pero sí lo tiene la familia de Ludde, su padre y su abuelo (que fue testigo de una gesta de Korac) también fueron internacionales absolutos con Suecia. A pesar de la tradición, antes de triunfar en el baloncesto probó con el fútbol y el golf, deporte que todavía practica cuando tiene días libres. Pero se decidió acertadamente por el deporte de la canasta, consiguió un hueco en la masía del Barça como cadete y de ahí hacia la élite mediante buenas cesiones, en Riga y sobre todo en Cajasol, donde se reunió con otra hornada de jóvenes excepcionales: Radicevic, Cate, Balvin... hasta lograr la estabilidad actual junto al Estudiantes, donde espera seguir creciendo y quemando etapas en su desarrollo profesional.



miércoles, 26 de septiembre de 2018

Brose Baskets - Dan Dickau


Si hay algún equipo dominador en la BBL durante la última década, ese ha sido el Brose Baskets, campeón de siete de las últimas nueve ediciones. La cami que vemos pertenece a la temporada anterior al comienzo de esa pequeña tiranía del equipo teutón, concretamente la 2008-2009. Se cumplían tres años del cambio de Bamberg a Brose, y por ende, la adopción del rojo de la compañía automovilística en lugar del azul que venía usando el club en años anteriores a 2006, además se usó el blanco para los encuentros disputados como locales. La de ese año era una cami 100% germánica, ya que además del patrocinador, los encargados de diseñar la prenda también eran alemanes, la marca Jako acompaño al Brose desde 2006 e introdujo varios cambios significativos en sus camisetas. El principal distintivo que se puede apreciar es el uso de un tirante ancho, mucho más amplio que los habituales y que, en mi opinión, es bastante incómodo para jugar, eso sí, sin llegar al nivel de la maldita manga corta.

Salido de la universidad de Gonzaga, raza blanca tirador, gran habilidad para el pase y excelso director de juego. Con todos ustedes... Dan Dickau. Y es que las comparaciones pesan mucho, más aún si te comparan con el mejor director de la historia. La llegada a la NBA nunca es fácil, la defensa de Dan era un hándicap que no podía compensar con sus recursos ofensivos, lo cual lo llevó a vestir ocho camisetas en sus seis primeros años de carrera, entre ellas la de Dallas, donde casi le rompe los dedos a Dirk. Tras no encontrar un contrato se enroló en las filas de Avellino, donde no duró ni dos meses, y Brose, sustituyendo a Michael Jordan. Regresó a  USA, pero esta vez a la D-League, y tras no lograr su objetivo de competir al máximo nivel, decidió dejar las canchas con solo ocho temporadas en activo. En primera instancia dirimió sus pasos hacia los banquillos como asistente en Portland, pero la cosa no prosperó y terminó haciendo las veces de comentarista, además de ser inversor en una franquicia de barberías con ayuda de otro mítico exBulldog, Adam Morrison.